ARTÍCULOS

LA MEMORIA DE LO VIVIDO ESTA EN MI CUERPO

por Lic. Liliana Sinardi Angió

La memoria es esencial para la vida, sin memoria no hay historia, sin memoria no hay familia, sin memoria no hay pasado, y sin memoria no hay futuro. La memoria es una capacidad fundamental de la vida.

        Cada cosa que vemos, cada una de las sensaciones que sentimos, cada una de las palabras que oímos, de los olores y de los sabores que nos llegan, cada vivencia, cada emoción y todo lo que acontece es cuidadosamente guardado en nuestro interior, desde el mismo momento de la gestación hasta el final de nuestra vida.

        De ahí la importancia de los recuerdos, que quedaron grabados, no solo en nuestro cerebro, sino que cada célula, cada órgano, cada tejido de nuestro cuerpo lleva así la impronta de lo vivido. Y habitualmente lo decimos "el cuerpo tiene memoria" aunque no sepamos en realidad el alcance ni la implicancia de tal afirmación.

        Luís Ángel Díaz dice "Los rasgos, las características, los hábitos, las tendencias, tanto en cuanto a virtudes o deficiencias, están no sólo en el ADN sino también en todo el sistema de memoria del cuerpo: cerebro, espina dorsal, terminales nerviosas... La comunidad científica está abriendo los ojos a que haya memoria más allá del cerebro, y con el tiempo las irá hallando en todos los órganos internos".

        Hace cerca de 25 años que se empezó a hablar que las personas que recibieron un trasplante tenían recuerdos del donante, o lo hemos visto en películas, pero resultaba increíble Hoy en dia se puede corroborar dichas afirmaciones, basta leer testimonios de personas trasplantadas de cualquier órgano para certificar el valor de lo dicho.

        El Dr. Deepak Chopra está entre aquellos que parecen dar por sentado una comprensión en crecimiento de la memoria celular. En uno de sus libros conocidos, él informa que algunos pacientes trasplantados, después de recibir un riñón, un hígado, o un corazón, comienzan a participar de la memoria de sus donantes. Asociaciones que pertenecen a otra persona empiezan a ser liberadas cuando los tejidos de aquella persona son ubicadas dentro de un extraño'".

        Según el doctor en filosofía, Gary E. Schwartz, profesor de psicología, neurología y psiquiatría, y director del laboratorio de Sistemas de Energía Humana de la Universidad de Arizona y su colega la doctora Linda G. Russek: 
"La memoria sistémica predice que todos los pacientes trasplantados registran información y energía guardadas en los tejidos del donante seguramente inconscientemente y a veces concientemente. Desde nuestra perspectiva, el problema del rechazo de órganos no implica solamente el rechazo del elemento de la célula, sino también de la energía de información guardada dentro de las células y las moléculas".

        Pasamos a exponer observaciones clínicas hechas a sus pacientes trasplantados por Paul Pearsall de EE.UU., doctorado en Harvard y en la Escuela de Medicina Albert Einstein.

        El Dr. Pearsall, es psiconeuroinmunólogo, es decir, psicólogo que estudia la relación existente entre el cerebro, el sistema inmunitario y nuestras vivencias del mundo exterior. (El también recibió un trasplante).

        Tiene experiencia de más de treinta años de práctica científica en la interpretación de cómo los acontecimientos externos influyen sobre nuestra salud. Fundó y dirigió una clínica psiquiátrica en la que se trataban cientos de enfermos graves, muchos de los cuales habían sufrido trasplantes de corazón o de otros órganos. Pearsall, escribió el libro "El código del corazón" en el que investiga y sostiene la posibilidad de que sus pacientes trasplantados de corazón recibieron las memorias celulares de sus donantes, quienes manifestaron los detalles que luego pudieron ser confirmados por los propios familiares del donante.

        Las "memorias celulares" más comúnmente descritas por los trasplantados de corazón se refieren a sabores, gustos y manifestaciones personales nuevas vinculadas a sus donantes, constituyendo esto la regla y no la excepción. Y miles de testimonios avalan dicha experiencia.

        Ahora bien, si bien el hombre es una maravillosa unidad de cuerpo y alma, cada célula de nuestro cuerpo tiene memoria de todo lo vivido, lo sepamos concientemente o no, y esta memoria actúa independientemente de nuestro deseo, de nuestra libertad, de nuestro querer, y nos "hace actuar de una u otra manera" ante una situación vivida sin elegir muchas veces como hacerlo, sino reaccionando automáticamente según sean los registros vividos y almacenados en nuestra memoria celular.

        De ahí la importancia de acceder concientemente a nuestros "bancos de datos" para ver el origen de todas aquellas reacciones que no entendemos en nuestra vida, y que no queremos tener y estamos en condiciones de modificar si así lo deseamos.

El maravilloso descubrimiento de la profesora Goncalves creadora del Método de Memoria celular que lleva su nombre son las "Capelinas"dicho por ella: 
"Las Capelinas son formas geométricas cromáticas que se forman al repetir la clave de una determinada frecuencia lumínica, esta frecuencia es medida en Hertz, teniendo un lenguaje exclusivo para las células, ellas, al vibrar en esa frecuencia cuentan con la impronta y posibilidad de reparar la memoria celular removiendo los estancamientos de información y corazas bloqueadoras y usadas con las manos en los bancos de memoria son decodificadoras de la memoria celular, llevando rápido y definitivo alivio al sufrimiento."

        Científicamente se puede distinguir entre la memoria episódica, que es la que registra el evento con los detalles sucedidos, de la memoria semántica, que es la que almacena los significados de las palabras y de las relaciones de estos significados.
Es como un diccionario mental individual y familiar, ya que además de los nuestras, traemos patrones heredades de vivencias de nuestros familiares. Toda realidad vivida lo es bajo una significación. El mismo hecho es vivido por los hijos de manera totalmente diferente, según sea el significado personal que cada uno le de, y esto es tan importante como el hecho.

        En el tratamiento se accede a dichos recuerdos y aplicando las herramientas del método se modifica y libera la negatividad del suceso, modificando no la realidad que ya ocurrió y es parte de nuestra vida, sino el trauma emocional que dejo esa vivencia, quedando grabada en nuestra memoria celular una situación que nos impedía hoy en dia actuar libremente.

        Sea cual fuera y de quien haya sido este suceso, ya sea nuestro, de antepasados, o de un donante de órganos como veíamos al principio, se puede liberar de nuestro recuerdo la negatividad de dicho evento, si la persona así lo quiere e integrarlo a nuestra vida como parte de la memoria pero dejando atrás el trauma emocional con el que estaba asociado. De esta manera se rectifica esa emoción que daño, deterioro, y dejo un secuela que se creía hasta hoy muchas veces irreversibles si esto era la causa de alguna patología (siempre lo es, en mayor o menor grado) empiezan a desaparecer los síntomas asociados y mejorar la enfermedad con ello relacionada.

        Es muy importante en todos los casos, pero especialmente vemos que en personas que han sufrido abusos sexuales o de cualquier índole, violaciones, abortos, robos, que fueron victimas de escenas traumáticas, etc., pueden revertir la secuela que dejo en su memoria celular. Con muchos años de terapia a veces no podíamos mas que ayudar a concientizar y aceptar el hecho, que ya era mucho pero no terminar de liberarlo y perdonar verdaderamente lo ocurrido. En caso de no hacerlo, no es la realidad la que lo sigue haciendo presente en la actualidad, sino el registro aun vigente de dicho suceso. Afortunadamente y gracias a Dios estamos en condiciones de poder modificarlo.

       Realmente el cambio es misterioso y milagroso como digo siempre. Así lo experimento en cada sesión vivida intensamente con mis pacientes. Si bien por un momento vuelve a vivir lo vivido (y yo también comparto su vivencia) de una forma tan real como tiene el registro en su memoria celular, en el mismo momento lo libera cambiando "lo traumático por la otra situación natural como debía haber sido la original. (por ejemplo si un padre agrede a su hijo por que le fue mal en un examen, lo ve comprendiendo lo que le ocurrió de una manera cariñosa).

        Ese cambio a nivel celular, es central, ya que al decodificar la información negativa y registrar la nueva información, la persona recupera la alegría, la salud, y los proyectos ya que dichos sucesos no le permitían vivir de acuerdo a sus metas y cumplir la misión en su vida de una manera libre y responsable.

        Hoy puedo testimoniar desde lo mas profundo de mi ser , que cada sesión en la que participo de dicho cambio tan profundo (solo como una mediadora ya que es el paciente el que lo hace y Dios que interce para ello), me alegro en el alma y agradezco infinitamente haber elegido ser psicóloga , porque  al acompañar en el dolor y en la esperanza al hermano que asi me lo solicita,  encuentro cada vez mas yo misma el sentido de mi vida , cumpliendo la misión que Dios me encomendó.

       Y para concluir con la que empecé, como tengo memoria, solo me resta agradecer, a mis maestros: al primero, al Lic. Alberto Fariña Videla que me enseño desde el comienzo de mis estudios universitarios a adentrarme en la subjetividad humana hasta encontrar su esencia mas intima, que somos seres en relación , que participamos del ser de Dios y que el habita en cada uno ,  y aun hoy después de 40  años, sigue siendo mi referente mas importante especialmente por su testimonio de vida.

A todos los que en estos años me aportaron recursos para implementar en la terapia,en especial a la Prof. Teresa Goncalves, por la confianza que deposito en mi, por su generosidad y por el método que me transmitió y que hoy transmito a otros con mucho orgullo y  que me permitió personalmente liberar mi  pasado y ayudar a mis pacientes a hacerlo también,  para que el presente sea mas pleno y el futuro según nuestros sueños.

+ INFO DE

MEMORIA CELULAR

TEL. (+54) 9-11-5623-0982

BUENOS AIRES - ARGENTINA

Skype: liliana.casaca